
Las manecillas del reloj lentamente marcan la hora para recordarme que me queda un Segundo, un minuto, una hora, un día. No importa mucho, pero eso es lo que ese maldito me recuerda
Yo: “Por qué sigues?? Para!! Ya! Por favor te lo suplico”
Reloj: “ {silencio} tik tak”
Yo: “i see, that’s how you want things to go. Tengo una respuesta para tu necedad.”
Reloj: “ tik tak”
Yo: “ al parecer te vale madre!? A mi igual!!”
Yo: “Por qué sigues?? Para!! Ya! Por favor te lo suplico”
Reloj: “ {silencio} tik tak”
Yo: “i see, that’s how you want things to go. Tengo una respuesta para tu necedad.”
Reloj: “ tik tak”
Yo: “ al parecer te vale madre!? A mi igual!!”
Un instante antes de desconectarlo- respondió
Reloj: “espera…..tik tak”
Pareciera como si se estuviera burlando de mi, seguro si.
Yo: “no me vengas con esas estupideces. ¿Vas a decir algo o le dejas todo a tu simple frase??
Reloj: “tik tak”
Yo: “Jodete pues!!”
Desconectada la mierda de necedad, me encontré solo en el silencio. Al verme enredado en la incertidumbre en la que me envolvía ese silencio seco volvi a conectar lo que repugnaba.
Reloj: “yo sabia que no podrías durar ni un minuto sin mi. Tik tak”
Yo: “{silencio}”
El silencio seco hizo que mi lengua se trabara al oír las palabras de ese reloj tan antiguo como el apellido que llevo{no creo que tanto}. Su complexidad era de madera con un poco de plata adornando su entorno. Ciertamente era apuesto.
Reloj: “no te preocupes en contestar. Aquí voy a estar para escuchar tu respuesta. tik tak”

