Esta es la realidad en la que vivimos.

Tratamos de taparnos los ojos, pero dejamos huecos entre los dedos.
Huecos para inconscientemente ver lo que no queremos, pero necesitamos.

¿Hasta donde llega el hombre con su necedad? Sin duda alguna hasta arrastrar lo poco de pecho que le queda...

¿Donde está la mujer perfecta de los sueños de miles? (sin referirme al físico)

Sal de tu escondite que se encuentra tras los arboles. Los arboles que por tu culpa están frondosos y verdes, llenos de frutos ricos en sabor.

¡Sal de donde estés!

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